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jueves, 2 de abril de 2015

Recomendaciones para el tratamiento de la faringoamigdalitis aguda del adulto

Cuando preguntas en la consultas si el paciente padece amigdalitis, muchas veces no te entiende muy bien. Sin embargo, cuando empleas el termino "anginas" saben perfectamente a qué te refieres. El término angina viene del latín angere (comprimir, estrangular) y expresa un síntoma de constricción o estrechamiento en la garganta.

Lo habitual es que empleemos el término faringoamigdalitis aguda, porque suele haber también una afectación difusa de los folículos linfoides de la faringe. Es una enfermedad muy frecuente en la práctica diaria, sobre todo en las consultas de Medicina de Familia, Pediatría y Urgencias, y que condiciona un absentismo escolar y laboral considerable. 

En el año 2003 se publicó un documento de consenso sobre el tratamiento antimicrobiano de las faringoamigdalitis en la Revista Española de Quimioterapia. En el año 2011 se publicó en los Anales de Pediatría otro documento de consenso sobre el diagnóstico y tratamiento de la faringoamigdalitis aguda. El Grupo de Vías Respiratorias de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria publicó también en 2011 un protocolo para el tratamiento de la faringoamigdalitis aguda. 

Pues bien, recientemente en el Acta Otorrinolaringológica Española se ha publicado una nueva revisión: "Recomendaciones para el manejo de la faringoamigdalitis aguda del adulto". Por el momento solo está disponible on-line.


Sin lugar a dudas, es un documento que será de obligada lectura para otorrinos, médicos de familia y farmacéuticos. Comentaré algunos aspectos que me parecieron interesantes. Algunos pensaréis: "vamos, si un otorrino no tiene claro eso...". Teniéndolo claro o no, simple viene bien reordenar ideas, clarificarlas, repasar, afianzar conocimientos y aprender otros nuevos.

La etiología más frecuente de la faringoamigdalitis aguda es la viral, los más prevalentes son los adenovirus. La causa bacteríana más frecuente es el estreptococo beta hemolítico del grupo A (EBHGA), en hasta el 30% de la población infantil, y menos frecuente en adultos. El EBHGA tiene un pico de incidencia entre los 5-15 años.

Una de las clasificaciones más utilizada de las faringoamigdalitis agudas tiene en cuenta el aspecto de la orofaringe en el examen clínico: faringoamigdalitis eritematosas (rojas-virales) y eritematopultáceas (blancas-bacterianas). Sin embargo, hasta un 65% de las faringoamigdalitis agudas virales cursan con exudado faríngeo y un 30% de las bacterianas pueden no tener exudado.

Las escalas de predicción clínica aumentan las posibilidades de detección de una faringoamigdalitis aguda por EBHGA: la más conocida es la de Centor. En pacientes que cumplen menos de dos criterios no es necesario prescribir antibiótico ni realizar ningún test de detección antigénica rápida.

Se recomienda prescripción inmediata de antibiótico en pacientes con clínica de faringoamigdalitis aguda que cumplan alguno de los siguientes criterios: existencia de un brote comunitario de EBHGA, inmunodepresión, antecedentes de fiebre reumática, sintomatología grave (mal estado general, dolor ótico, inflamación severa.

El tratamiento de elección de la faringoamigdalitis aguda estreptocócica sigue siendo la penicilina V o fenoximetilpenicilina, al menos 8 días (aunque se recomienda 10 días). No está indicada la asociación de amoxicilina y clavulánico para el tratamiento de la faringoamigdalitis aguda estreptocócica no recurrente.

El apartado final del documento versa sobre el tratamiento del dolor de garganta desde la farmacia comunitaria.

Que tengáis una feliz Semana Santa...

viernes, 12 de diciembre de 2014

Guía clínica sobre el acúfeno de la Academia Americana: un poco de luz

Esta semana hablaremos de una nueva guía de práctica clínica publicada por la Academia Americana sobre el acúfeno. Somos conscientes de que el acúfeno es un síntoma o condición sobre la que hay mucha variabilidad en la práctica médica, y la lectura de la guía nos responde a varias preguntas agrupadas en tres dominios: evaluación del paciente con acufeno, intervenciones y tratamiento, y educación o consejo clínico. 




La guía se centra en el acúfeno primario, persistente y molesto, y nos facilita incluso las definiciones:
  • Acúfeno primario. Acúfeno que es idiopático, que puede estar asociado o no a hipoacusia neurosensorial. 
  • Acúfeno persistente. Duración igual o mayor a seis meses. 
  • Acúfeno molesto. El acúfeno afecta a la calidad de vida del paciente y a su estado general de salud. El paciente está angustiado y busca tratamiento activo para el acufeno.
Comentaré solo algunas recomendaciones, y añadiré información que me pareció interesante del texto sobre el que se apoyan las recomendaciones. De otro modo, este post puede ser infinito. El documento completo para profesionales lo podéis descargar aquí.

Recomendación a favor para la historia clínica y examen clínico, con el propósito de identificar causas tratables de acúfeno y situaciones graves que cursan o causan el acúfeno.
  • La historia clínica debería de incluir las características del acúfeno (unilateralidad, si el pulsátil, inicio, agravantes), si existe hipoacusia asociada uni o bilateral, antecedentes exposición crónica a ruido o tratamientos ototóxicos, vértigo o desequilibrio asociados, síntomas de depresión y/o ansiedad, o trastornos cognitivos. 
  • El examen físico incluye estudio otológico, neurológico, cervical y auscultación cardiaca y carotídea (ya nos estamos poniendo las pilas los otorrinos con el fonendoscopio). 

Recomendación a favor para el estudio auditivo no demorable en casos de los acúfenos unilaterales, los asociados a hipoacusia o los que llevan más de seis meses de evolución. 

Fuerte recomendación en contra para estudios de radiología, SALVO que haya una o más de las siguientes condiciones: unilateralidad, acúfeno pulsátil, hipoacusia asimétrica o focalidad neurológica.

Extremadamente recomendable diferenciar si el acúfeno es realmente molesto o no. Lo podemos hacer simplemente con la anamnesis, pero también podemos entregar alguno de los cuestionarios validados:
  • Tinnitus Questionnarie and Tinnitus Effects Questionnarie (1988).
  • Tinnitus Handicap Questionnarie (1990).
  • Tinnitus Reaction Questionnarie (1991).
  • Tinnitus Handicap Inventory (1996) .
  • Tinnitus Funcional Index (2012).

Es recomendable que informemos y eduquemos del paciente respecto a su acúfeno:
  • Podemos ayudarnos de folletos con recomendaciones escritas.
  • Podemos recomendar libros de autoayuda.
  • Podemos informar sobre terapia sonora.
  • Comentar/discutir con el paciente algunos puntos en la consulta (vienen detallados muchos más en la guía): A. El acúfeno es un síntoma, no una enfermedad. B. Aunque no existe un tratamiento médico eficaz, se pueden aliviar los problemas de sueño o concentración asociados, y la repercusión psíquica. C. Informar sobre los fármacos o condiciones que pueden agravar el acúfeno. D. El acúfeno puede disminuir en intensidad. E. Puede haber una habituación al acúfeno.

Es opcional la recomendación de terapia sonora: rodearse de un ambiente sonoro (radio, apps de smartphones..), audífonos si coexiste hipoacusia o generadores de ruido.


Recomendación a favor para la terapia cognitivo conductual, incluso terapia cognitivo conductual apoyada en Internet.

Recomendación en contra del tratamiento médico con antidepresivos, anticonvulsivantes, antidepresivos o terapias intratimpánicas. Esta recomendación no se aplica a los pacientes con trastorno de ansiedad o depresión, o del comportamiento. 

Recomendación en contra para el tratamiento con suplementos dietéticos. Mención especial para Ginkgo biloba, melatonina, zinc, homeopatía, hierbas tradicionales chinas, lipoflavonoides, ajo, vitaminas o minerales. En relación al Ginkgo biloba nos recuerdan que los efectos secundarios más frecuentes son los gastrointestinales, habitualmente transitorios y reversibles. Los efectos secundarios más graves se derivan de la interacción con tratamientos anticoagulantes. También interacciona con la trazodona y las tiazidas.

Y para finalizar, recomendación en contra para la estimulación magnética transcraneal y no se puede hacer una recomendación respecto al uso de la acupuntura.

Enhorabuena si has llegado leyendo hasta aquí, pero las 41 páginas no se merecían menos.

¡Buen fin de semana!

INFORMACIÓN PARA PACIENTES

APPS PARA PACIENTES

ASOCIACIONES DE PACIENTES

domingo, 16 de noviembre de 2014

Amigdalectomía y dolor postoperatorio en adultos

Volvemos a la carga en el blog con la amigdalectomía. En esta ocasión ha caído en mis manos una guía de práctica clínica publicada en septiembre en los European Annals sobre el tratamiento del dolor después de una amigdalectomía en adultos. Es un documento elaborado por la Sociedad Francesa a de Otorrinolaringología (SFORL), y no sé que tienen los documentos de la SFORL que me encantan. En su web podéis acceder a más documentos y guías.

La guía intenta hacer un enfoque global del tratamiento dolor, desde la consulta del otorrino donde hacemos la indicación quirúrgica y la inclusión en lista de espera, hasta el tratamiento domiciliario después de la cirugía. 


Me permito compartir con vosotros algunos puntos de la guía y sus recomendaciones, que sin duda nos pueden facilitar la toma de decisiones en nuestra práctica habitual, porque la amigdalectomía es un procedimiento que realizamos con frecuencia.

Información preoperatoria

Una información preoperatoria adecuada y precisa respecto al dolor postoperatorio y al impacto en la actividad diaria, parece que se disminuye la intensidad y duración del dolor después de la cirugía (grado B). La información que proporcionemos tiene que ser adecuada o individualizada a las características de cada paciente, porque el dolor es más intenso y dura más, en pacientes con mayor ansiedad pre y postoperatoria (nivel de evidencia 2). Advertir que el dolor puede durar de 2 a 5 semanas (nivel de evidencia 1 y 2).
Recomiendan entregar la prescripción de los analgésicos en el momento de la inclusión quirúrgica, para que el paciente sea consciente de la necesidad de analgesia y que el día del alta ya tenga disponible el tratamiento (opinión de expertos).

Cirugía 

La infiltración de la fosa amigdalina con anestésico local no estaría recomendada. Además enumeran los riesgos descritos de inyección carotídea y medular, y parálisis de cuerdas vocales (grado C).
La resección extracapsular en frío y la reducción intracapsular reduce el dolor postoperatorio (nivel de evidencia 1).

Hospitalización 

Durante la hospitalización deberían usarse escalas analógico visuales o escalas numéricas para describir el dolor (opinión de expertos).
En el momento del alta hospitalaria, se recomienda sustituir la analgesia hospitalaria por paracetamol asociado a analgésicos del escalón 2.  En los casos en los que sea preciso subir de escalón analgésico, ser cautelosos en pacientes con apnea del sueño (grado A).

Alta hospitalaria

Recomendado iniciar la analgesia oral cuando se prevea el alta, para asegurarnos que es efectiva. En caso contrario la estancia debería prolongarse (nivel de evidencia 2).
Una dieta especial y la limitación de la actividad física podría prevenir el sangrado postamigdalectomía, pero no tendría impacto en el dolor postoperatorio (grado C). 
Se debe de insistir en volver pronto a una dieta normal (grado B).

También me ha llamado la atención el gráfico de los diferentes perfiles de evolución del dolor después de la amigdalectomia. Más de la mitad de los pacientes siguen una evolución tipo II.

¡Feliz semana!

Diferentes perfiles evolutivos del dolor después de la amigdalectomía

Fuente de la imagen: Prise en charge de la douleur dans le cadre de l’amygdalectomie chez l’enfant et chez l’adulte.

Twitter de la SFORL: @tuittorl

jueves, 13 de septiembre de 2012

Sobre obesidad infantil, apnea del sueño y meriendas

No me explico por qué las mamás les dan la merienda o el tentempié a los niños mientras esperan para ser atendidos en la consulta. Quizás piensan que van a tardar en entrar, y así tienen a los niños entretenidos. Lo habitual es que vaya más o menos "a la hora", no suelo llevar mucho retraso; y con lo que me encuentro, es con que el niño entra en la consulta comiendo. Puede ser que la mamá entre cerrando la bolsa de patatas, o que el niño venga comiendo las galletas, o el bocadillo de Nocilla. Cuando trabajaba en Menorca era bastante típico que los niños, mientras esperaban, comiesen las famosas Quelitas: unas galletas típicas de Baleares que, sea dicho, están buenísimas. "Vamos a ver -pienso yo- ¡si le voy a mirar la boca, no un pie!". Por tanto, no podéis imaginar la pérdida de tiempo entre que la madre saca la botella de agua recalentada del bolso, y le da da beber al niño para que se aclare la boca de migas. A día de hoy, y ya han pasado algunos años desde que he terminado la especialidad, aún no he visto a un niño entrar en mi consulta comiendo un plátano o un melocotón, ¡con lo bueno que estaba el plátano que me daba mi madre!

Estos pensamientos fueron inevitables cuando hace unos días leí dos artículos de El Mundo y de Europapress, que trataban sobre el cambio de perfil en los niños que padecen síndrome de apnea-hipopnea del sueño (SAHS). Las publicaciones surgieron a colación de un estudio llevado a cabo por el Hospital Universitario de Albacete, y presentado en el 45º Congreso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), celebrado en junio en Madrid. Los investigadores aseguran que hasta en un 41% de los niños, la obesidad es el factor determinante del SAHS.

Según el consenso nacional sobre el síndrome de apnea-hipopnea del sueño de 2005, el perfil del paciente con SAHS es muy diferente en la edad adulta y en la edad pediátrica. En los adultos la obesidad juega un papel muy importante, además de otros factores anatómicos y neuromusculares. La pérdida de peso en estos casos, es una medida aislada muy eficaz, mejorando la sintomatología de SAHS y siendo curativa en algunos casos. Sin embargo, tradicionalmente en los niños, la hipertrofia adenoamigdalar supone el 75% de los casos de SAHS, por lo que la extirpación de las amígdalas y de las vegetaciones es la primera linea de tratamiento, resolviendo el cuadro en tres cuartas partes de los pacientes. También es preciso decir, que no todos los niños con hipertrofia de amígdalas y vegetaciones desarrollan SAHS. La CPAP (dispositivo para "presión positiva continua en la vía aérea") en los niños es la segunda línea de tratamiento, reservándose para casos de SAHS asociado a otras enfermedades o SAHS residual tras la intervención.

En la siguiente tabla extraída del consenso, se muestran las diferencias clásicas entre el SAHS infantil y el SAHS del adulto.




En el año 2011, se publica un documento de consenso sobre el síndrome de apnea-hipopnea durante el sueño en niños. En dicho documento se hace referencia al aumento de la obesidad y del sedentarismo en niños, lo que hace que el perfil fenotípico de SAHS en niños se parezca más al de la edad adulta. Diferencian dos tipos de perfiles: el tipo I, asociado a hipertrofia adenoamigdalar sin obesidad, y el tipo II, asociado fundamentalmente a obesidad, con menos hipertrofia adenoamigdalar.  Esto implica que el numero de casos que no mejora  tras cirugía otorrinolaringológica, o el número de casos en los que inicialmente se recomiendan medidas-higiénico dietéticas encaminadas a la pérdida de peso, van en aumento.
Un estudio reciente de Kang, de julio de 2012, correlaciona la obesidad con un mayor índice de apneas/hipopneas durante el sueño, respecto a niños con hipertrofia adenoamigdalar o niños con normopeso.

Volviendo a la consulta, que es donde nos pasamos la mayoría del tiempo. Cuando veo a un niño con sobrepeso y con un SAHS confirmado, le sugiero a la mama (con mucha suavidad y tacto) que al niño le sobra "algún" kilo. No se me pasa ni por la cabeza decirle de sopetón que el niño está gordo, en estas cosas hay que ser muy prudente.
Puedo encontrarme con que la madre quede estupefacta y diga: "¡Si mi niño no come!", y yo le digo: "¿Cómo que no? ¿No era una palmera de chocolate lo que venía comiendo?".

Afortunadamente, gracias a la labor de los pediatras, estas situaciones cada vez son menos frecuentes. Los padres son muy conscientes de problema que supone la obesidad infantil, y asienten con preocupación. Otra cosa es que logremos frenar este aumento tan llamativo de las cifras de obesidad en la edad pediátrica, porque lo que vemos por la calle no es nada alentador. Yo intento sobre todo promover el deporte entre mis pacientes niños, prefiero dejar el cambio en los hábitos alimenticios a su pedriatra, que seguro lo hará mejor.
Habitualmente recomiendo la natación (que es lo que más conozco). ¡Cuantos nadadores de élite han salido de una simple recomendación médica! O como dice mi padre, "la natación es el deporte de los tullidos": nada el que es gordito, el que tiene la espalda mal, o el que no vale para el fútbol o el baloncesto. Pero bueno, para moverse un poco, salir del sedentarismo y dejar aparcada la consola, todo vale...hasta echar unas simples carreras por el parque.


ENLACES RECOMENDADOS

Consenso Nacional sobre el síndrome de apnea-hipopnea del sueño (2004)
Documento de consenso sobre el síndrome de apnea-hipopnea durante el sueño en niños (2011)
UpToDate: Mechanims and predisposing factors for sleep related breathing disorders in children 
UpToDate: Ovierview of obstructive sleep apnea in adults

ENLACES PARA PACIENTES

Trip Database: información para pacientes sobre apnea del sueño