jueves, 13 de marzo de 2014

La cirugía de las "vegetaciones": la adenoidectomía

Cuando recomiendas cirugía de las adenoides (vegetaciones adenoideas), muchos papás preguntan si se operan por la nariz o por la boca. Es una pregunta comprensible, porque a que a diferencia de las anginas (amígdalas palatinas), las vegetaciones "no se ven".

Como en todo, hay varias técnicas para operar las adenoides. Lo clásico y más empleado es realizar un raspado o legrado en frío a través de la boca. No obstante, en los últimos años se han desarrollado diferentes técnicas para realizar la adenoidectomía (electrocauterización con aspirador-cuagulador, microdebridador, radiofrecuencia...), también técnicas por la nariz (microdebridador, electrocauterización con aspirador coagulador) o técnicas combinadas.

Adenótomo
Adenótomos de diferente tamaño para el legrado

Las indicaciones para realizar una adenoidectomía están reflejadas en este documento de consenso entre la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cevicofacial y la Asociación Española de Pediatría, que se publicó en el 2006. Aun así, la probabilidad de que te operen de vegetaciones va a variar de una Comunidad Autónoma a otra, como podéis ver en este gráfico.

Puede parecer un procedimiento "sencillo" y ya practicado desde hace muchos años (y en muchas peores condiciones). Sin embargo, más que comentar cuando operar o no, podemos mencionar algunas complicaciones de la cirugía, que es siempre de lo que menos se habla.

Entonces, ¿qué puede ocurrir?
  • Hemorragia inmediata, hasta en el 3% de los pacientes y que puede requerir una revisión quirúrgica.
  • Aspiración de sangre a los pulmones. Podemos proteger la vía respiratoria con un tubo de intubación con neumotaponamiento y también con unas gasas en la zona baja de la faringe.
  • Heridas en el paladar y la úvula por los instrumentos, aspiraciónes o si utilizamos electrocauterio.
  • Sangrado retardado, lo más frecuente es que se produzca dentro de las primeras ocho horas. La causa habitual es la persistencia de restos de adenoides.
  • Insuficiencia velopalatina, con reflujo de alimentos hacia las fosas nasales. Es más frecuente en niños que presentan un velo del paladar corto y vegetaciones de gran tamaño.
  • Recidivas (que vuelvan a crecer las adenoides): bien cuando se operan en un niño muy pequeño o en si en la intervención no se ha extirpado todo el tejido adenoideo.
  • Estenosis (estrechez) faríngea, causada por una extirpación de tejido excesiva. 
  • Infección del sitio quirúrgico, o también daño en las piezas dentarias por la intubación o el abrebocas.

En este vídeo estamos realizando una adenoidectomía "clásica" por legrado, con anestesia general. En esta ocasión soy yo la que está detrás de la cámara, y lo hemos grabado íntegramente con un iPhone 5. Espero que os guste.



BIBLIOGRAFÍA

  • Bluestone CD. Surgical atlas of pediatric otolaryngology. Hamilton, Ont.; London: B C Decker; 2002. 
  • Triglia JM, Lacroix C, Abram D et Nicollas R. Adénoïdectomie-Amygdalectomie. Encycl Méd Chir (Editions Scientifiques et Médicales Elsevier SAS, Paris, tous droits réservés), Techniques chirurgicales. Tête et cou, 46-330, 1993, 10 p.
  • Pagella F, Pusateri A, Giourgos G, Matti E. Evolution of the Adenoidectomy in the Endoscopic Era. En: Iancu C, editor. Advances in Endoscopic Surgery [Internet]. InTech; 2011 [citado 13 de marzo de 2014]. Recuperado a partir de: http://www.intechopen.com/books/advances-in-endoscopic-surgery/evolution-of-the-adenoidectomy-in-the-endoscopic-era.

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