jueves, 16 de abril de 2015

Asomaba a sus ojos una lágrima...

Se menciona ya una infección de la vía lagrimal en el código de Hammurabi, que data del segundo milenio antes de Cristo. En el Papiro de Ebers (1150 AC) se describió primer tratamiento para la infección del saco lagrimal, consistente en frotar los ojos con una mezcla de miel, antimonio y polvo de madera. 

Sin embargo, el verdadero progreso no llegó hasta pasado el siglo XIX. En Florencia, Toti, un ORL describió la dacriocistorrinostomía externa con turbinectomía y la creación de una osteotomía. Sobre el año 1911, Whitnal describió la anatomía y posteriormente se desarrollaron procedimientos endonasales, hasta la introducción de la cirugía asistida por láser.

El próximo 10 de mayo celebraremos en el Hospital de Torrevieja un curso sobre la vía lagrimal. “La vía lagrimal desde todos los puntos de vista” está organizado por oftalmólogos y otorrinos, y pretende reunir a participantes de ambas especialidades. 


El curso retransmitirá cirugía en directo, e intercalaremos charlas que esperamos sean de gran interés. Repasaremos la historia de la dacriocistorrinostomía y la anatomía de la vía lagrimal, también aspectos sobre el diagnóstico y tratamiento, y las técnicas quirúrgicas más empleadas en la actualidad. Por la tarde habrá una mesa redonda en la que debatiremos los retos y desafíos en la cirugía de la vía lagrimal. Interesante, ¿no?




Nos iremos de cena de gala a los Salones Bahía Costa de Torrevieja. Será un fin de semana que podrás disfrutar probablemente de muy buen tiempo y del espectacular ambiente playero de Torrevieja.

Puedes realizar la inscripción en la web del congreso: 



REFERENCIA:
Cohen AJ, Brazzo BG, Mercandetti M, editors. The lacrimal system: diagnosis, management, and surgery. New York: Springer; 2006. 281 p. 

Asomaba a sus ojos una lágrima...
Gustavo Adolfo Bécquer
XXX
Asomaba a sus ojos una lágrima,
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: ¿por qué callé aquel día?
Y ella dirá: ¿por qué no lloré yo?

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