miércoles, 18 de noviembre de 2015

¡Qué difícil es bailar!

A mi marido y a mí nos encanta bailar, es más, nos conocimos en clase de baile. Bailar con cierto “rigor” no es tarea sencilla. Tienes que conocer los pasos y las figuras, dejarte llevar por el hombre, moverte con cierta gracia y no parecer que te hayas tragado una escoba, sonreír porque te lo estás pasando bien, no mirar al suelo, mover y levantar los brazos sin parecer una “sincuello”, y un largo etcétera. Igualmente, es fundamental reconocer los ritmos y bailar en el tiempo adecuado. Un ejemplo: hay que bailar la salsa en el uno y no en el cinco, y ya queda desfasado total bailarla en el dos o en el seis…


Conocer los ritmos y los tiempos es cuestión ponerse a ello y practicar, hasta que seamos capaces de identificarlos adecuadamente. Es obvio que no a todas las personas nos cuesta lo mismo. Sin embargo, hay gente que padece realmente un trastorno en el procesamiento musical, una alteración conocida como amusia. Este conjunto de trastornos incluye tanto dificultades en la percepción, como en la ejecución y en la memoria musical.  

La amusia puede ocurrir tras una lesión cerebral que altere algunas funciones musicales (percepción, expresión, ejecución, ritmo, lectura…) o también ocurrir de manera congénita.

La forma congénita de amusia se conoce como “sordera al tono”, ya que el déficit para el procesamiento de los tonos es lo que ocurre casi constantemente en estas personas. Tienen problemas para reconocer tonos o melodías que les son familiares (especialmente cuando se escuchan sin letra), no diferencian melodías que son parecidas, tienen dificultades para memorizar canciones, no identifican cuando otras personas cantan y desafinan, ellos mismos desafinan al cantar, y tienen dificultades en seguir el ritmo de la música. 

La dificultad para identificar y memorizar los tonos es el principal componente la amusia, y es un hallazgo consistente en casi todas las personas con amusias congénitas. La segunda dimensión afectada concierne al ritmo de la música, pero solo estará afectada en algunas de ellas. 

Es un déficit musical que puede afectar al 4-5% de la población, que no me parece “poco”, porque realmente es una discapacidad: no disfrutan de la música, que tampoco se percibiría como tal, o incluso desarrollarían conductas evitativas. Habría que diferenciarlos de aquellas personas que no tienen confianza en sus habilidades musicales, o desafinan, o no siguen el ritmo, pero disfrutan de la música. Probablemente no hayan recibido estimulación o educación musical adecuada, y tengan sus habilidades “adormecidas”.

Los sujetos amúsicos congénitos no asocian déficit auditivo ni otras alteraciones cognitivas, y es interesante también el hecho de que la amusia congénita sea altamente específica del dominio musical, valga la redundancia. Es decir, los pacientes con amusia congénita pueden reconocer perfectamente las voces, los cambios en la entonación de la voz y los diferentes sonidos del ambiente. 

Para la evaluación de la amusia hay un test específico: el MBEA (The Montreal Battery of Evaluation of Amusia). Inicialmente fue diseñado para evaluar la amusia adquirida, pero en la actualidad se utiliza también para evaluar la amusia congénita. El MBEA contiene seis test que permiten evaluar el funcionamiento de cada uno de los componentes musicales: contorno melódico, intervalos, tipos de escalas, ritmo, métrica y memoria musical. 

Si os animáis, un test MBEA on-line lo podeis hacer aquí.


Buena semana, ¡y a bailar!

BIBLIOGRAFÍA
  • García-Casares N, Berthier Torres ML, Froudist Walsh S, González-Santos P. Model of music cognition and amusia. Neurologia. 2013 Apr;28(3):179–86.
  • Pfeifer J, Hamann S. Revising the diagnosis of congenital amusia with the Montreal Battery of Evaluation of Amusia. Front Hum Neurosci. 2015;9:161.
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  • Wilcox LJ, He K, Derkay CS. Identifying Musical Difficulties as they Relate to Congenital Amusia in the Pediatric Population. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology [Internet]. [cited 2015 Nov 18];0(0). Available from: http://www.ijporlonline.com/article/S0165587615005686/abstract

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