viernes, 4 de diciembre de 2015

Sobre audífonos, amplificadores de sonido y "over-the-counter hearing aids"

En la ultima entrada comenté algunas diferencias entre un audífono y un amplificador de sonido, y volveré a resaltar que estos últimos no están indicados para tratar pérdidas auditivas. 

Por lo general, los audífonos provocan cierto rechazo, son caros y necesitan de varias visitas al centro audioprotésico hasta conseguir la correcta adaptación. Si a estos inconvenientes de la adaptación, se une el que los amplificadores son estéticamente muy parecidos a un audífono convencional, más baratos, pueden estar publicitados de una manera un tanto engañosa y al recibirlo en casa ya te lo pones y listo, la polémica está servida. Y otra cosa antes de que se me olvide: si pensamos que oímos mal y decidimos usar un amplificador de sonido sin consultar con un profesional sanitario, podemos retrasar el diagnóstico de un problema otológico, o empeorar uno ya existente. 

Y fuera de la regulación de todos estos dispositivos, se pueden encontrar audífonos "autoajustables" y que el consumidor puede obtener directamente de internet. El ajuste de la amplificación la realiza el propio usuario, sin la ayuda presencial de un audioprotesista, bien utilizando el ordenador o a través de un teléfono o internet. Son dispositivos que rondan los 600-1200 dólares, y que para comprarlos necesitas enviar una audiometría y el informe médico con la prescripción de un audífono. Un ejemplo es HearSource y America Hears. En el primer enlace puedes concertar una cita con un audioprotesista para el ajuste fino (claro, en USA).



En The American Journal of Medicine han publicado un artículo (aún in press), sobre amplificadores de sonido para adultos con pérdida de audición. Engloban tanto los audífonos autoajustables como los amplificadores en una categoría que llaman "dispositivos auditivos directos al consumidor". Después de hacer una revisión de los más sofisticados (y los más caros) nos exponen algunas las características técnicas de estos aparatos:
  • Características del output. Por lo general la amplificación de estos dispositivos tiende a ser lineal, o con una mayor amplificación de frecuencias graves. No parece adecuado para la pérdida de audición en relación con la edad, donde lo que hay es principalmente un déficit auditivo para las frecuencias agudas.
  • Relación señal-ruido. Una característica de los audífonos es hacer que el usuario pueda entender las conversaciones y que no le interfiera el ruido de fondo. Algunos de estos dispositivos auditivos sí que tienen micrófonos direccionales, o sistemas de micrófonos remotos (separados del audífono) o telecoils.
  • Confort auditivo. Algunos ya disponen de algoritmos para diferenciar el habla del ruido de fondo.
  • También nos comentan que los manuales de estos dispositivos autorregulables no parecen ser apropiados para gente mayor, ya que muchos de ellos vienen en DVD o son tutoriales on-line.

En este otro artículo de 2015 revisan las características los over-the-counter hearing aids (OTC) o aquellos audífonos que se venden directamente en el mostrador de tiendas de electrónicas, grandes almacenes o internet, en países en los que no hay regulación en la venta de audífonos (Hong Kong y algunas localidades Asiáticas). Nos exponen algunas características:
  • Características del output. Los mismo que en el artículo anterior, amplificación lineal, no recomendado para pérdida auditiva relacionada con la edad, ni pérdidas auditivas con reclutamiento. Incluso la mayor amplificación que estos paciente podrían recibir en frecuencias graves podría ser perjudicial y dañar su audición residual.
  • Nivel de ruido de entrada equivalente. Esta medición comprueba el ruido interno generado por el audífono. Muchos de estos dispositivos generan un ruido interno que puede ser percibido por el usuario.


Over-the-counter hearing aids revisados en el estudio. Fila superior: A: LingYin HA 611B; B: Hopewell HAP-40; C: Axwa EX-12D. Fila intermedia: D: JNC-MHA-BTE130; E: UP-6411; F: ShengDe V-163; G: Axwa OM-188. Fila inferior: H: Powertone HAP-F883; I: JNC-MHA-ITE 110; J: Axon K-80.

Los autores se aventuran a realizar un perfil audiométrico para el que "podrían" ser válidos estos dispositivos: hipoacusias de hasta 40 dB únicamente en frecuencias graves (tonos entre 250-1000 Hz), que podrían encajar en estadios iniciales de enfermedad de Menière u otoesclerosis.
En este mismo artículo concluyen que los over-the-counter hearing aids de nueva generación han variado bastante poco respecto a los más antiguos de unos diez años atrás, siendo dispositivos de amplificación lineal y con controles de volumen no óptimos. Y concluyen también que no son apropiados para para pacientes con perdida de audición relacionada con el envejecimiento (sobre todo los de coste bajo).

En este otro artículo de 2008 estudian los over-the-counter hearing aids agrupados por precio: los que cuestan menos de 100 dólares y los que cuestan entre 100-500 dólares. Concluyen que los más baratos no son adecuados para tratar pérdida auditivas y que los de rango medio si podrían ser una solución de bajo coste para aquellos pacientes que no pueden costearse una adaptación, con un tratamiento rehabilitador adecuado, siempre y cuando envíen previamente una audiometría, y sean muy cautelosos en la elección del OTC.

Antes despedirme os invito a leer este artículo sobre evidencia en audífonos autoajustables (Evidence in self-fitting hearing aids), sin duda muy interesante.

¡Feliz puente!

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