sábado, 13 de abril de 2013

A medias con la prevención terciaria

Los médicos especialistas solemos tener la mentalidad de "reparar y listo", y nos esforzamos poco en las medidas de prevención. Como otorrinos insistimos, por ejemplo, en evitar el tabaco y el alcohol (prevención primaria), e intentamos diagnosticar precozmente las enfermedades (prevención secundaria). Sin embargo, en lo referente a la prevención terciaria nos quedamos a mitad de camino. Si hablamos de la prevención cuaternaria, la tenemos más que olvidada. Entendemos como prevención cuaternaria las actividades que llevamos a cabo para prevenir o disminuir las consecuencias de intervenciones (pruebas, tratamientos...) innecesarias o excesivas.

Pongo el ejemplo de la enfermedad de Menière. Hacemos un diagnóstico, instauramos el tratamiento, y al paciente le recomendamos "de carrerilla" el evitar las sustancias excitadoras (café, te...), seguir una dieta pobre en sal y evitar el estrés. En otras palabras, nos desligamos de otras recomendaciones que disminuyan las limitaciones físicas, funcionales y sociales causadas por la propia enfermedad (prevención terciaria).

Un estudio reciente encuestó a 183 pacientes afectos de enfermedad de Menière de larga evolución. Se les preguntó sobre las condiciones, actitudes o trucos que les ayudaban a prevenir o aliviar los síntomas de su enfermedad. Del siguiente cuadro podemos extraer un montón de conclusiones y de recomendaciones para nuestros pacientes. Y aún hay más, es genial que el 45% de los pacientes opinen que su actitud positiva ante la enfermedad les ayuda.



Los más críticos pueden pensar que tal vez haya una evidencia insuficiente para hacer tal o cual recomendación. No obstante muchas de ellas, sin duda, incrementarían su bienestar y mejorarían su salud. Pienso que tenemos mucho que aprender de los médicos de Atención Primaria, es hora ya de cambiar...

BIBLIOGRAFÍA

Kentala E, Levo H, Pyykkő I. How one hundred and eighty three people with Menière’s disorder relieve their symptoms: a random cohort questionnaire study. Clin Otolaryngol. abril de 2013;38(2):170-4. 

2 comentarios:

  1. Aurora, me ha gustado la entrada a tu blog. La verdad que en la mayoría de las ocasiones los médicos especialistas hospitalarios solo se quedan en los dos primeros escalones de la prevención con la primaria y la secundaria, y la terciaria queda en mano de los profesionales de Atención Primaria. Me ha gustado tu frase: "Pienso que tenemos mucho que aprender de los médicos de Atención Primaria, es hora ya de cambiar...". Todos los profesionales podemos aprender lo mejor de los demás. Los profesionales de AP nos dedicamos a más que la propia asistencia sanitaria, tenemos actividades de promoción, prevención, rehabilitación, salud pública. Trabajamos con todas las personas ya sean sanas, con una enfermedad aguda o crónica. Nuestra intervenciones y asistencia es integral porque no parcelamos al paciente en distintas partes, órganos o sistemas. Nuestra asistencia es longitudinal a lo largo de la vida del paciente, en las diferentes etapas de la vida del mismo (embarazo, nacimiento, edad escolar, adolescencia, madurez, ancianos y terminales) y en múltiples contactos en diferentes ámbitos: en el centro de salud o en el propio ámbito del paciente que es su domicilio ya sea atención programada, a demanda o urgente. Somos el nivel asistencial más cercano a la persona y nuestra relación se basa en aspectos como la confianza y la comunicación motivacional. Muchas gracias por tus palabras a favor de la Atención Primaria.

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    1. Muchas gracias por el comentario. "Comunicación motivacional", me quedo con las palabras, :)

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