jueves, 4 de abril de 2013

La sabiduría también está en saber lo que NO hay que hacer

Nuestro trabajo se desarrolla en un entorno complejo, donde los clínicos somos responsables de abordar con prontitud y eficacia el aumento de la demanda y presión asistencial. 
Aunque parecemos el último eslabón de la cadena del proceso hospitalario, y clásicamente se nos ha implicado y relacionado poco en la gestión, a diario nos responsabilizamos del consumo adecuado de recursos con cada una de nuestras decisiones clínicas. En otras palabras, con cada decisión estamos gestionando.

Muchas veces asociamos el "hacer bien" con el "hacer mucho". Me viene a la cabeza el  consejo Lean 32: no es más trabajador el que hace muchas cosas o más trabaja, si no el que menos tiene rehacer su trabajo. Y tan importante como saber lo que hay que hacer en cada situación, es el saber lo que NO hay que hacer.

Seguro que conocéis las NICE "do not do" recommendations. Las relacionadas con "oídos y nariz" las podéis ver en este enlace.
En la misma línea, la iniciativa "Choosing Wisely" de la fundación ABIM anima a los profesionales y pacientes a reflexionar sobre procedimientos y exámenes que, además de ser innecesarios, podrían suponer algún riesgo para el paciente.



Así, en colaboración con la Sociedad Americana de Otorrinolaringología, han publicado una lista de cinco recomendaciones para profesionales y pacientes:
  • No solicitar una TAC craneal para el estudio de paciente con sordera brusca. Además de exponer al paciente a radiación y ser caro, no aporta nada para el manejo inicial del paciente. Podría ser de utilidad si hay focalidad neurológica, historia de traumatismo o patología crónica de oído.
  • No prescribir antibióticos orales para la otorrea no complicada asociada a drenajes transtimpánicos. La elección son las gotas tópicas de antibióticos. Podéis encontrar más información sobre gotas tópicas y oídos perforados en esta entrada del blog.
  • No prescribir antibióticos orales para otitis externa aguda no complicada. La elección, de nuevo, son los antibióticos tópicos.
  • No solicitar estudios radiológicos de rutina para pacientes con sinusitis aguda no complicada. El estudio de imagen está indicado cuando se sospecha alguna complicación, en pacientes con comorbilidades asociadas (que podría predisponer a desarrollar complicaciones) y en pacientes con otro diagnóstico de sospecha. En el apartado del blog de Guías y Consensos tenéis varios documentos sobre sinusitis.
  • No solicitar una TAC o una RMN en pacientes con disfonía antes de hacer un examen de la laringe. Primero es necesario hacer una laringoscopia, y después se puede solicitar una prueba de imagen para evaluar una parálisis de cuerda vocal o una masa en la laringe.

BIBLIOGRAFÍA

Robertson PJ, Brereton JM, Roberson DW, Shah RK, Nielsen DR. Choosing wisely: our list. Otolaryngol Head Neck Surg. abril de 2013;148(4):534-6. 

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