martes, 30 de abril de 2013

El nervio marginal de la mandíbula, muy importante para tu sonrisa

No soy muy seguidora del fútbol. Supe que Tito Vilanova había sido operado de un tumor maligno de la glándula parótida, cuando los medios anunciaron su recaída el pasado mes de diciembre. En ese momento me fijé que tenía una discreta asimetría en el labio inferior izquierdo.
En la rueda de prensa que se celebró tras regresar de Nueva York, después de completar su tratamiento con quimoterapia y radioterapia, la parte izquierda se veía bastante más inflamada, y mi marido me preguntó qué le pasaba a Tito en la boca.


Uno de los riesgos específicos de la cirugía de la glándula parótida es la lesión permanente o transitoria del nervio facial (el nervio que mueve la cara). Después de salir del cráneo muy cerca del oído, el nervio facial se divide en el MEDIO de la glándula parótida, dando MÚLTIPLES ramas que llegan a los músculos de la cara.
Independientemente de la localización del tumor, la mejor manera de evitar o prevenir la lesión del nervio facial es identificar y proteger todas sus ramas antes de la extirpación del tumor. El riesgo del parálisis facial es mayor en tumores muy profundos de la glándula, que se sitúan por debajo del nervio, y en los casos de tumores malignos que infiltran (afectan) o están adheridos (pegados) al nervio facial.

Una de las ramas inferiores del nervio facial es el nervio marginal de la mandíbula o nervio de Jaffé (flecha azul), encargado de la movilización de los músculos depresores del labio inferior y del ángulo de la boca (números 25 y 24).




El nervio marginal discurre a lo largo o por debajo del borde inferior de la mandíbula (1 ó 2 cm por debajo de ella). Este nervio no se suele comunicar con los ramos bucales del nervio facial, por lo que tras su lesión, los músculos paralizados se quedan sin una vía motora alternativa.
Por su localización, tambien puede ser lesionado las en cirugías de la parte inferior de la cara, y en cirugías cervicales cuya incisión se realiza cerca del borde inferior de la mándíbula. Asi, podemos ver lesiones del nervio marginal en cirugías de rejuvenecimiento facial (ritidectomías o liftings) y en la cirugía de la glándula submaxilar.

Su parálisis produce una asimetría de la boca, sobre todo durante la sonrisa. El paciente es incapaz de mover el labio hacia abajo y lateralmente, y al sonreir el labio inferior del lado paralizado se eleva. En los casos de paresia (parálisis incompleta) esta asimetría es muy leve. Aún habiendo identificado y conservado la rama marginal en la cirugía, en el postoperatorio inmediato puede haber una paresia del nervio marginal, en ocasiones permanente.

Uno de los objetivos del tratamiento de la parálisis completa del nervio marginal es conseguir una sonrisa simétrica. Se puede actuar sobre el lado sano o sobre el lado paralizado. La inyección de toxina botulínica (Botox®) en el músculo depresor del labio inferior de lado no afecto, es una técnica poco invasiva, pero con un efecto temporal. Las transferencias musculares locales o las resecciones parciales del labio, son técnicas más complejas que actúan sobre el lado paralizado.

ENLACES DE INTERÉS

Información para pacientes sobre tumores malignos de glándulas salivares: NCI y SEOM.
Información para pacientes sobre tumores de glándulas salivares: MedlinePlus.

Fuente de la imágenes: Wikipediadeportes Terra y Flickr (Rob Swatski)

1 comentario: