miércoles, 15 de mayo de 2013

La "cirugía en el sitio equivocado" en Otorrinolaringología

En un "early view" de un artículo del Laryngoscope, leí que el porcentaje de cirugías en el sitio equivocado en Otorrinolaringología representaba entre el 0,3-4,5% del total las cirugías en lugares erróneos. Es más, hasta el 21% de los otorrinos entrevistados relató que había tenido experiencias con cirugías en el lado equivocado a lo largo de su carrera; y supone entre el 4-6% de los errores médicos en nuestra especialidad

Es una cifra verdaderamente alarmante. Por suerte no estamos en el año 2100 AC, época en la que desde el Código de Hammurabi se instaba a la amputación de las manos del cirujano cuando cometía un error médico.


Según esta revisión sistemática sobre quejas por negligencia en Otorrinolaringología, la cirugía en el sitio equivocado es uno de los cuatro errores médicos peor vistos y más criticados. Los otros tres que se llevan la palma son: las quemaduras por láser, el material extirpado y no enviado a Anatomía Patológica, y dejar un material de taponamiento olvidado.

En este artículo sobre cirugías en el sitio equivocado en cirugía nasosinusal, en el 48% de los casos estaba implicado un error radiográfico. Es decir, la imagen de la TC (tomografía computerizada, escáner) estaba invertida (lo  derecho era izquierdo y viceversa). Revisando este otro artículo sobre litigios por mala praxis en otología, las cirugías en lado equivocado corresponden a procedimientos relacionados con los drenajes transtimpánicos.

Este error afecta a todas las especialidades quirúrgicas y puede ser debido a diferentes situaciones: una planificación preoperatoria deficiente, un fallo en los controles hospitalarios, un fallo del cirujano o incluso una comunicación paciente-cirujano deficiente.

Dejando a parte los errores radiológicos, creo que equivocarse de lado en mi especialidad puede ser más probable en enfermedades en las que la exploración puede ser normal (o casi normal). Un ejemplo es la cirugía de la otosclerosis, la colocación de algunos drenajes transtimpánicos, cirugía del tiroides con nódulos pequeños, y algunas cirugías del hiperparatiroidismo. Incluso puede haber errores cuando hay patología en los dos oídos, y se acuerda con el paciente operar uno oído antes y otro después.

Como casi todo el mundo puede imaginar, es primordial asegurar el PROCEDIMIENTO CORRECTO, en el PACIENTE CORRECTO y en el LUGAR CORRECTO.

En este poster de la JCAHO se reflejan algunas medidas para para evitar que ocurran estos indeseables errores ("never events"). Una de estas medidas es marcar preoperatoriamente el sitio a intervenir. Esta marca debería de ser realizada por el ayudante quirúrgico o por otro miembro destacado del equipo quirúrgico, y antes de la intervención. Para ello, por supuesto, es preciso que el ayudante esté presente antes de la intervención. Es curioso que según este estudio sobre otorrinos pediátricos y marcajes de la zona a intervenir, el 15% de los ayudantes, NO está presente con suficiente antelación a la cirugía. 


¿Qué más podemos hacer para no equivocarnos?
  1. REVISAR en el curso clínico el lado a intervenir. Mirar si coincide con la hoja preoperatoria (la hoja que cumplimentamos para incluir al paciente en la lista para operar).
  2. REVISAR el resto de la historia clínica y ver si hay concordancia con las últimas anotaciones.
  3. REVISAR las pruebas complementarias (audiometrías, TC, ecografía) y asegurarnos del sitio.
  4. Al saludar al paciente cuando entra en el quirófano, hacer con él una VERIFICACIÓN en voz alta del sitio a intervenir: "Derecho, ¿no?". Lo peor que puede pasar es que el paciente piense que no tienes ni idea de su caso. Confieso que algún paciente me ha mirado extrañado o se ha reído (risa nerviosa, claro).
  5. Antes de comenzar el lavado de manos VOLVER A VERIFICAR la historia clínica (como cuando entras en Carrefour y vuelves al coche para comprobar que lo has cerrado).
  6. Al empezar la intervención, VERIFICAR LA MARCA del paciente y verificarlo con el equipo quirúrgico.

En este enlace también hay unos consejos para pacientes, que ayudarán a que la cirugía sea lo más segura posible.

Fuente de la imágen: Code of Hammurabi por erindipity.

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